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La vida en Caracas al ritmo del desabastecimiento

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Por estos días, las imágenes en los supermercados venezolanos se repiten: estantes a medio llenar, empleados que explican que no hay determinado producto frente a la cara ya resignada de los clientes, que a veces tienen que ir a dos o tres supermercados para redondear la compra que quieren hacer. La escasez o el desabastecimiento periódico de ciertos productos es algo crónico en Venezuela, en parte por distorsiones propias de la economía, pero en el último mes la situación se agudizó de la mano de la mayor incertidumbre sobre el futuro del país.

No es raro encontrar carteles que establecen que no se puede llevar más de un paquete de azúcar por persona, pero las alarmas se terminaron de disparar cuando poco antes de las Fiestas comenzó a escasear la harina pan, un ingrediente clave de un alimento igualmente clave de la dieta venezolana: las famosas arepas.

Los venezolanos, ya acostumbrados, se pasan entre sí datos de dónde se consigue cada cosa o cuando encuentran un producto que les gusta compran en cantidad, por si el mes siguiente ya no está disponible. El Gobierno culpa a los empresarios, a quienes acusa de acaparar y especular, y ha amenazado con expropiar las pocas industrias que quedan en manos privadas. Mientras, algunos productos en el mercado negro se venden al doble o triple de su valor.

Venezuela en su laberinto

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chavez.asuncion

 

No. Chávez no asumirá hoy 10 de enero. No escucharemos de su boca algo parecido al juramento que pronunció en enero del 2007, al asumir su tercer mandato: “…Por Cristo, el más grande socialista de la historia, por todos los dolores, por todos los amores, por todas las esperanzas que haré cumplir con los mandatos supremos de esta maravillosa Constitución, aun a costa de mi propia vida. Lo juro. Patria, Socialismo o Muerte”, dijo en aquella ocasión, cuando no imaginaba que seis años después un cáncer lo dejaría en una cama de una clínica cubana al borde de la muerte.

Como en un cuento de García Márquez, Chávez se ha convertido en un presidente virtual, en una suerte de holograma que todos juran está presente, aunque nadie lo vea. Sus seguidores salieron hoy en masa a las calles del centro de Caracas para darle su apoyo y el Gobierno organizó una ceremonia simbólica para marcar el inicio del nuevo mandato y cubrir su ausencia.

“No se equivoquen, majunches, que acá hay un pueblo decidido a defender a su comandante, con la vida si es necesario”, dijo un chavista que participaba de una de las marchas convocadas en distintos puntos de una Caracas que aún no se resigna a aceptar que el hombre que dominó el país en los últimos 14 años quizá ya no vuelva.

Las radios oficialistas transmiten continuamente fragmentos con declaraciones de Chávez, como una forma de burlar su ausencia. “Chávez es el pueblo y nosotros somos Chávez” es el nuevo slogan oficialista. Por el momento, el Tribunal Supremo de Justicia, controlado por el chavismo, determinó que el presidente sigue siendo presidente, que se le puede tomar juramento más adelante. Pocos cuestionan la legitimidad de Chávez como presidente electo, sobre todo tras su cómoda victoria el 7 de octubre, pero la incógnita es cuánto más se forzará la Constitución para evitar declarar su ausencia definitiva y tener que llamar así a nuevas elecciones.

Mientras tanto, el hombre que cambió Venezuela, tal vez para siempre, al incorporar a grandes sectores populares históricamente marginados, se debate entre la vida y la muerte lejos de su patria.

Derribando algunos mitos sobre el chavismo

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ChavezDENEstoy leyendo “Dragon in the tropics”, de Javier Corrales y Michael Penfold, uno de los últimos trabajos sobre Hugo Chávez y el proceso de transformaciones que sufrió Venezuela en estos 14 años de era chavista.

El libro comienza con una cita de J. R.R Tolkien que a modo de advertencia señala: “No dejes fuera de tus planes a un dragón vivo. No si vives cerca de uno”. Claro está, ese dragón, que habita en el trópico, no es otro que el mismo Chávez. El libro repasa cómo Venezuela se fue transformando desde una democracia, aunque frágil, en una suerte de régimen híbrido, de la mano de un fuerte apoyo electoral y de precios récords del petróleo.

Corrales y Penfold buscan derribar algunas de las teorías convencionales usadas para explicar, por ejemplo, el surgimiento de Chávez.

Suele decirse que su irrupción es producto de décadas de una partidocracia que se alternaba los destinos del país a puertas cerradas, a costa de la exclusión de millones de venezolanos.  Pero para los autores, lo que contribuyó a la aparición de Chávez no fue esa cerrazón institucional, sino más bien la apertura institucional que tuvo lugar entre 1989 e inicios de la década de 1990.

En 1989, el entonces presidente Carlos Andrés Pérez, en una concesión a los llamados para aumentar la participación ciudadana, dispuso que los gobernadores de los estados dejen de ser nombrados a dedo por el presidente de turno y pasaran a ser elegidos mediante el voto popular. Este cambio dio paso al surgimiento de políticos antisistema y abrió la puerta a varios recién llegados como Chávez. Es decir que en palabras de los autores fue una mayor dosis de democracia, y no una menor,  lo que facilitó el ingreso de nuevos actores que rompieron con la partidocracia y fragmentaron el sistema de partidos. En palabras de Corrales y Penfold, sin estos factores Chávez quizá nunca hubiera llegado al poder o hubiera enfrentado obstáculos difíciles de superar.

En segundo lugar, están quienes afirman que la aparición de Chávez se debe a la inclinación de muchos venezolanos por políticas estatistas después de que una serie de reformas neoliberales a inicios de los 90 no arrojaron los resultados esperados y aumentaron la pobreza. Para los autores, Venezuela nunca adoptó las políticas neoliberales clásicas, sino que sufrió otros vicios como la eterna dependencia del petróleo, que produjo ciclos de volatilidad macroeconómica, malas gestiones y finalmente la crisis asiática de 1997. Estos últimos factores, en opinión de Corrales y Penfold, terminaron por allanar el camino para que Chávez ganara las elecciones en 1998.

Y por último, no faltan los que atribuyen su consolidación en el poder a los altos precios del petróleo, que durante buena parte de la era chavista tocaron niveles nunca antes vistos en la historia venezolana. Si bien los autores conceden el rol clave que juega el petróleo, plantean un matiz nuevo: la maldición institucional de los recursos. Es decir que no fue sólo el petróleo, sino el petróleo combinado con una serie de cambios institucionales lo que permitió a Chávez manejar a su antojo la renta petrolera y distribuirla sin ningún tipo de control. Para esto fue clave el obtener un control político directo de la petrolera estatal, PDVSA, que pasó a ser una herramienta estratégica del gobierno para llevar adelante sus políticas sociales.

El libro deja abiertas varias preguntas, como por ejemplo, si el chavismo es replicable en otros países que también sufren de crisis en los partidos, de malas gestiones públicas o de volatilidad económica, o si por el contrario el chavismo es un fenómeno único, porque o es anacrónico o demasiado dependiente del petróleo. Yo me inclino por lo segundo, aunque nunca se sabe.

Ganadores y perdedores de las elecciones regionales

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ganadores y perdedores

GANADORES

– Hugo Chávez: su ausencia terminó por favorecer al chavismo, que pudo capitalizar el sentimiento de solidaridad que generó la enfermedad de su líder. De los 12 candidatos de raíces militares que el presidente eligió a dedo para postular, 11 resultaron electos, incluso cuando muchos de ellos no tenían gran raigambre con los estados en los que competían. El ex ministro de Defensa Henry Rangel Silva, por ejemplo, ganó en Trujillo con más del 80 por ciento de los votos, pese a la resistencia inicial a su candidatura al interior del partido oficialista. Esto demuestra que la venia de Chávez es suficiente para asegurar un fuerte caudal de votos a sus candidatos.

– El chavismo como movimiento: quedó posicionado de la mejor manera para enfrentar nuevas elecciones presidenciales en el corto plazo y dejó a la oposición muy golpeada. Frente a esto, no son pocos los analistas y consultoras internacionales que apuestan a que Chávez podría acelerar la transición y llamar a elecciones pronto, sin esperar necesariamente a su muerte o a quedar impedido.

– Henrique Capriles: esta era la batalla clave. Sin duda, el chavismo cambiaba varias gobernaciones por quedarse con Miranda y sacar del camino a Capriles, que impidió lo que el Comando Carabobo calificó como “paliza perfecta” al lograr su relección en Miranda tras vencer a un hombre fuerte de Hugo Chávez. Aunque la victoria fue estrecha (unos cuatro puntos de diferencia) le permite mantenerse como el líder de la oposición y quedar en la pole position si hubiera elecciones presidenciales.

– Henri Falcón: este ex chavista obtuvo su relección en el estado de Lara, el quinto más poblado del país, y fue apenas uno de los tres gobernadores de la oposición que pudo ganar. Considerado el más progresista dentro de una oposición muy heterogénea y con llegada tanto a los chavistas como a los anti, algunos estiman que podría terminar siendo el candidato presidencial opositor en caso de nuevas elecciones, dejando en un segundo plano a Capriles. Cuando fueron las primarias de la Mesa de Unidad Democrática, prefirió no participar para concentrarse en su candidatura en Lara, pero tal vez en esta oportunidad las cosas podrían cambiar.

PERDEDORES

– La oposición en su conjunto: perdió cuatro de los siete estados que controlaba. La derrota más dolorosa es la de Zulia, el estado más poblado del país y donde el chavismo nunca había logrado ganar una elección. Analistas coinciden en que aquí pesaron factores locales y la fuerte maquinaria chavista, que distribuyó millonarios recursos para inclinar la balanza en favor de su candidato, Francisco Arias Cárdenas, un ex militar que participó en el intento de golpe de Estado del 92.

– Los dirigentes de la Mesa de Unidad Democrática: una vez más no lograron forjar una estrategia coherente para contrarrestar la capacidad de movilización del chavismo. La abstención, que fue 10 puntos porcentuales superior a la de las elecciones regionales anteriores, afectó a ambos bandos, pero golpeó con especial fuerza a las candidaturas opositoras.

-Los partidos tradicionales: por primera vez desde tiempos inmemoriales, Acción Democrática, junto con Copei la cara más visible de la denostada partidocracia venezolana, no logró elegir a ningún gobernador.

– Elías Jaua: por el lado del chavismo, Jaua aparece como uno de los perdedores al no haber podido derrotar a Capriles. Ya venía golpeado cuando Chávez lo corrió de la línea de sucesión presidencial al hacerlo renunciar a la vicepresidencia y mandarlo a una difícil contienda en Miranda. El tiempo dirá si el chavismo tiene algún premio consuelo para él.

Derrota en elecciones regionales plantea duros interrogantes para oposición venezolana

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capriles

Las imágenes no podían ser más diferentes: mientras el chavismo ofrecía la victoria como un regalo para su convaleciente líder, la oposición venezolana intentaba ayer explicar las causas de la derrota en las elecciones regionales del domingo, que abrieron fuertes interrogantes sobre su capacidad para encarar una posible nueva votación presidencial y poner fin a 14 años de socialismo en el país.

La oposición logró conservar el estado clave de Miranda en manos de su líder Henrique Capriles, pero no pudo retener otros bastiones igual de estratégicos para contrapesar el poder oficialista, en unas elecciones en las que el chavismo pintó de rojo el mapa del país al quedarse con 20 de los 23 estados en juego.

Estos resultados llegan en un momento sensible políticamente en Venezuela, marcado por la posibilidad de que el Presidente Hugo Chávez muera o quede impedido de seguir gobernando producto del cáncer que lo aqueja desde junio del año pasado. El Mandatario debe asumir su cuarto período presidencial el 10 de enero, pero si no pudiera hacerlo la ley establece que hay que llamar a nuevas elecciones dentro de los 30 días siguientes.

Chávez siguió las elecciones desde Cuba, hasta donde viajó a operarse para tratar una recaída de su cáncer. Se trató de la primera vez desde su llegada al poder en 1999 en que no estuvo en el país para una votación, factor que para varios analistas terminó por favorecer al oficialismo, al generar un sentimiento de solidaridad hacia el Mandatario.

La derrota es un duro golpe para la oposición, que perdió cuatro de los siete estados que defendía, entre ellos el petrolero Zulia, el más poblado y donde el chavismo nunca había ganado.

Los dirigentes de la Mesa de Unidad Democrática (MUD), que agrupa a los partidos opositores, ensayaron una tímida autocrítica, pero culparon a la alta abstención por los malos resultados. “Hay un componente de nuestra propia actitud que obviamente tiene que mejorar, tiene que fortalecerse”, dijo el secretario ejecutivo de la MUD, Ramón Guillermo Aveledo.

Al interior de la oposición, comenzaron a surgir las primeras críticas a lo que se percibe fue una estrategia errada para contrarrestar la maquinaria electoral del chavismo. “Si siempre se hace lo mismo no se puede pretender obtener resultados distintos. Así de simple”, disparó el diputado opositor Ricardo Sánchez, enfrentado con la MUD.

Estas declaraciones ponen de relieve el riesgo de que la oposición recaiga en los enfrentamientos internos que ha tenido en el pasado, caracterizados por la división entre los que creen que hay que derrotar a Chávez en las urnas, pese al desnivel de recursos, y los que impulsan la abstención o denuncian fraude.

“Si el mercado quería medir la probabilidad de una ‘transición pacífica y democrática’ en Venezuela, recibió noticias mixtas: parece probable una transición pacífica del poder, pero lo más probable es que sea entre Chávez y su Vicepresidente Nicolás Maduro“, sostuvo en un informe la firma financiera Nomura.

Tras haber logrado por primera vez llevar un candidato único a las presidenciales del 7 de octubre, estrategia que le permitió obtener su mejor votación desde la llegada de Chávez, la oposición no pudo el domingo capitalizar ese caudal de votos, en unos comicios marcados por una fuerte abstención, sobre todo entre su base electoral. Los analistas ven la clave del mal desempeño opositor en la derrota sufrida en las presidenciales, cuando pese al histórico número de votos obtenidos por Capriles, Chávez se impuso con un 55%.

“Históricamente cada vez que el chavismo gana en las presidenciales, se queda después con las gobernaciones, aunque el hecho de que se hayan perdido bastiones clave como Zulia llama la atención, y yo atribuyo eso mayormente a la abstención”, dijo el politólogo José Vicente Carrasquero a “El Mercurio“.

Aveledo enfrenta ahora el desafío de mantener unida una coalición donde conviven una treintena de partidos de tendencias socialdemócratas, demócrata-cristianas y hasta marxistas, como Bandera Roja. A ojos de los analistas, el reto de la oposición es movilizar a su electorado y mostrar que no los aglutina sólo su deseo de desbancar a Chávez.

Capriles se consolida

“Hacia el interior de la oposición, Capriles consolida su liderazgo, pero al exterior la oposición pierde potencia que debe rescatar unida”, consideró el analista político Luis Vicente León, presidente de Datanálisis.

En opinión de León, el peor escenario para la oposición sería una elección presidencial dentro de corto tiempo, ya que no le permitiría reorganizarse para enfrentar al potencial candidato chavista, Nicolás Maduro, ungido por Chávez como su sucesor.

Todas las miradas están puestas en Capriles, quien tras derrotar el domingo a un hombre fuerte del chavismo quedó posicionado como el potencial candidato presidencial opositor.

Poco después de su triunfo por cuatro puntos porcentuales frente al ex Vicepresidente de Chávez, Elías Jaua, Capriles llamó a la oposición a mantenerse unida, en un discurso en el que intentó mostrarse como un líder con proyección nacional. “Hoy más que nunca estoy comprometido con Venezuela. Este es el momento de la verdadera unidad. Llegará el momento donde la inmensa mayoría alcanzará el sueño. Tengamos fe”, declaró.

Antes de que Chávez llamara a votar por Maduro si él quedara inhabilitado, las encuestas proyectaban que Capriles derrotaría a cualquier chavista, pero el hecho de que el Mandatario haya ungido un sucesor cambia el escenario. “Si bien es altamente probable que Capriles sea el candidato de la oposición en las nuevas elecciones, pensamos que la oposición está tanto desmoralizada como desmovilizada”, concluyó la firma Nomura.

*Artículo publicado el 18 de diciembre en el diario El Mercurio

El Clinic o el Barcelona venezolano

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CHIGUIREbipolar

 

El Chigüire Bipolar es el nombre de la revista satírica venezolana, el equivalente a la chilena The Clinic o a la argentina Barcelona. Su lema: “Noticias parciales y sin veracidad a manos de un roedor con peos psicológicos”.  Hoy viernes, al calor de la noticia de la vuelta del comandante a Venezuela tras su viaje a Cuba, se preguntan cómo los cubanos reaccionaron al viaje relámpago de Chávez a Caracas

 

Primeras impresiones de una recién llegada

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Primeras impresiones de una recién llegada

– Los venezolanos toman mucho whisky, tanto que algunos dicen que tienen el mayor consumo per cápita del mundo. Supe que no me había tomado el avión equivocado y que realmente iba a Caracas cuando escuché a la azafata decirle a un pasajero –“sí señor, ya le traigo su whisky”-.

– Hay dos versiones de casi todo: la chavista y la opositora. La radio chavista y la radio opositora, el canal chavista y el canal opositor, el festival de cine oficialista y  el opositor, el festival de teatro chavista y el opositor. Supongo que en algún punto intermedio de estos extremos se encuentra algo parecido a la verdad.

– No se puede fumar en casi ningún lugar que no sea la calle o la casa de uno.  Después de las gigantografías alabando las grandes obras de Chávez, el cartel de prohibido fumar es el que más se ve en Caracas. Los bares, oficinas públicas, clubes y todos los recintos cerrados son libre de humo, lo que hace de Venezuela un país con una de las leyes antitabaco más duras del mundo.

– Caracas es muchas cosas, pero sin duda es la ciudad de las peluquerías. Hay una en cada esquina, me animo a decir que debe ser la ciudad del mundo con más peluquerías per cápita. En un país famoso por sus Miss Universo, muchas caraqueñas antes de ir a trabajar pasan por alguna de las muchas peluquerías, que están abiertas desde las siete de la mañana o incluso antes.

– Hoy todo el mundo comenta el clásico de béisbol Leones del Caracas vs Navegantes del Magallanes. Algo así como el River-Boca local. Chávez es de Magallanes. El partido lo ganaron los Leones de Caracas.  ¿Alguien se habrá animado a decírselo mientras sigue su tratamiento en Cuba?