Derribando algunos mitos sobre el chavismo

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ChavezDENEstoy leyendo “Dragon in the tropics”, de Javier Corrales y Michael Penfold, uno de los últimos trabajos sobre Hugo Chávez y el proceso de transformaciones que sufrió Venezuela en estos 14 años de era chavista.

El libro comienza con una cita de J. R.R Tolkien que a modo de advertencia señala: “No dejes fuera de tus planes a un dragón vivo. No si vives cerca de uno”. Claro está, ese dragón, que habita en el trópico, no es otro que el mismo Chávez. El libro repasa cómo Venezuela se fue transformando desde una democracia, aunque frágil, en una suerte de régimen híbrido, de la mano de un fuerte apoyo electoral y de precios récords del petróleo.

Corrales y Penfold buscan derribar algunas de las teorías convencionales usadas para explicar, por ejemplo, el surgimiento de Chávez.

Suele decirse que su irrupción es producto de décadas de una partidocracia que se alternaba los destinos del país a puertas cerradas, a costa de la exclusión de millones de venezolanos.  Pero para los autores, lo que contribuyó a la aparición de Chávez no fue esa cerrazón institucional, sino más bien la apertura institucional que tuvo lugar entre 1989 e inicios de la década de 1990.

En 1989, el entonces presidente Carlos Andrés Pérez, en una concesión a los llamados para aumentar la participación ciudadana, dispuso que los gobernadores de los estados dejen de ser nombrados a dedo por el presidente de turno y pasaran a ser elegidos mediante el voto popular. Este cambio dio paso al surgimiento de políticos antisistema y abrió la puerta a varios recién llegados como Chávez. Es decir que en palabras de los autores fue una mayor dosis de democracia, y no una menor,  lo que facilitó el ingreso de nuevos actores que rompieron con la partidocracia y fragmentaron el sistema de partidos. En palabras de Corrales y Penfold, sin estos factores Chávez quizá nunca hubiera llegado al poder o hubiera enfrentado obstáculos difíciles de superar.

En segundo lugar, están quienes afirman que la aparición de Chávez se debe a la inclinación de muchos venezolanos por políticas estatistas después de que una serie de reformas neoliberales a inicios de los 90 no arrojaron los resultados esperados y aumentaron la pobreza. Para los autores, Venezuela nunca adoptó las políticas neoliberales clásicas, sino que sufrió otros vicios como la eterna dependencia del petróleo, que produjo ciclos de volatilidad macroeconómica, malas gestiones y finalmente la crisis asiática de 1997. Estos últimos factores, en opinión de Corrales y Penfold, terminaron por allanar el camino para que Chávez ganara las elecciones en 1998.

Y por último, no faltan los que atribuyen su consolidación en el poder a los altos precios del petróleo, que durante buena parte de la era chavista tocaron niveles nunca antes vistos en la historia venezolana. Si bien los autores conceden el rol clave que juega el petróleo, plantean un matiz nuevo: la maldición institucional de los recursos. Es decir que no fue sólo el petróleo, sino el petróleo combinado con una serie de cambios institucionales lo que permitió a Chávez manejar a su antojo la renta petrolera y distribuirla sin ningún tipo de control. Para esto fue clave el obtener un control político directo de la petrolera estatal, PDVSA, que pasó a ser una herramienta estratégica del gobierno para llevar adelante sus políticas sociales.

El libro deja abiertas varias preguntas, como por ejemplo, si el chavismo es replicable en otros países que también sufren de crisis en los partidos, de malas gestiones públicas o de volatilidad económica, o si por el contrario el chavismo es un fenómeno único, porque o es anacrónico o demasiado dependiente del petróleo. Yo me inclino por lo segundo, aunque nunca se sabe.

Un comentario »

  1. Te recomiendo que leas “El poder y el delirio” de Enrique Krauze, no hay nada mejor que un latinoamericano que puede interpretar mejor lo que hay detrás del proceso venezolano y el realismo mágico que lo envuelve. El surgimiento de Chávez, sí es cierto, se produjo después de 40 años de bipartidismo vividos entre derroche y crisis, pero la clave es su figura y el mito que ha creado despertando nacionalismos absurdos apoyados por toda la maquinaria de propaganda cubana.
    Este libro de Krauze además te pone en contexto histórico bastante acertado desde la Venezuela saudita de los 70 hasta la Venezuela saudita de mico mandante.

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